lunes, 25 de abril de 2011

De lobos y galletas.

De sobra se conoce ya a mi pequeña loba huargo en potencia: Clyde.
Clyde, aunque con un coeficiente intelectual propio de la endogamia, se las sabe todas y no hay momento en que sea más feliz que en que se le da un premio, osea, sus galletitas.

Me tiene hasta los mismisimos cojones, pero se hace querer y no dudo que será una loba preciosa.

Que tiemble la familia Stark!




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