jueves, 9 de febrero de 2012

Seeman

"Komm in mein Boot
der beste Seemann
war doch ich"









Y de propina, un cocodrilo flamenco.




miércoles, 8 de febrero de 2012

Women!

Bueno, aquí un par de esbozos de mujeres (ese gran tabú dibujistico para mí) que me puse a hacer ayer mientras veía de nuevo "León, el profesional"(Jean Renó, Natalie Portman y Gary Oldman, qué más se puede pedir?). La primera chica fue un error, ya que la cara salió demasiado larga, pero doblé el papel y la proporción se adecuó correctamente (la franja del doblez me resultaba muy complicada de quitar, así que añadí la salpicadura de ¿sangre? para taparla, jejeje); y luego la chica doble, que quería mostrarla como me apetecía ponerla y luego en su original. Espero que sean de vuestro agrado, mis buenos drugos.







martes, 7 de febrero de 2012

Algo rápido

Actualmente tengo bastante trabajo, un coñazo, pero trabajo , como se suele decir. Esto hace que me dedique poco a noda al papel, ya que aquí se me van las ganas, la verdad, pero siempre sale un garabato y, aunque no es mucho, es lo primero que hago en bastante tiempo (claro que sucio, rápido y sin estilo, pero coño, quería subir algo).




jueves, 19 de enero de 2012

Garabateos nocturnos

Aquí traigo unos cuantos garabateos de anoche, que me sentí algo inspirado.
Últimamente leo más que un bibliotecario puesto de cocaína y me olvido bastante del lápiz, pero poco a poco y con paciencia y saliva, ya sabéis lo del elefante y la hormiga.

(No hay escaneos, son fotos desde el móvil, pero oye, que menos da una piedra, no?)








miércoles, 4 de enero de 2012

La llamada del lobo (II)

Hoy su aullido es más intenso. Y fuerte. Y corre. Corre como el viento. Corre y aúlla a la vez sin perder el aliento.

Sus patas son fuertes como robles. Se hunden en la nieve y vuelven a salir. Corre como si le persiguiera la muerte.

De nuevo aúlla. Tan intensamente que le duele la garganta, pero no importa. Quiere aullar. Lo necesita. Y corre. Corre más que nunca. Es un estado de excitación absoluta.

No es nerviosismo. Es otra cosa. Es impaciencia. Es ansia. Es necesidad. Necesidad de libertad. Y por eso corre. Corre como si le quemara el suelo. Como si el bosque desapareciera tras sus patas.
Corre para alcanzar la luna.

La luna. Tan redonda. Tan blanca. Tan brillante. La luna y sus promesas de libertad. Sus promesas de amor. Ella sabe lo que el lobo quiere. Ella sabe lo que el lobo necesita. La luna le tiene embelesado. Hipnotizado. Y el lobo corre tras ella. La luna.

La luna es su amante desnuda. Su amante impaciente. Su amante ardiente. Su amor platónico. Su necesidad. Es todo lo que quiere. El lobo. La luna. La noche.

Y por ello, el lobo persigue a la luna y aúlla a la noche mientras corre buscando la libertad prometida por su blanca amante. Por su diosa de marfil. Por su luna. Por ella, corre. Y aúlla.

martes, 27 de diciembre de 2011

La llamada del lobo.

Hoy no traigo ilustración, sino un texto escrito a partir de un sueño recurrente. Lo he trasladado al papel (digital) lo mejor que he podido. Espero que os guste.




LA LLAMADA DEL LOBO


Es de noche y es una noche fría. El aire helado quema mi garganta. Jadeo. Suspiro. Veo el vaho que sale de mis fosas nasales. Estoy corriendo y siento calor. Y frío. Y me gusta.



Huelo la sangre y corro aún más. Mis pulmones están al límite. Mis pies están fríos por la nieve y el hielo. Pero sigo corriendo. La huelo. La sangre.



Oigo su respiración. Está más cansada que yo. Mi presa. Jadea incesantemente y su respiración es entrecortada. Está al límite.



De repente me doy cuenta. No tengo pies, sino zarpas. No tengo nariz, sino hocico. Corro a cuatro patas, no a dos. Mi lengua cuelga de mi boca abierta. Soy un lobo. Soy el lobo.



Voy corriendo esquivando árboles y matorrales. Mis patas se hunden en la nieve una y otra vez. Pero no paro porque huelo la sangre. Su sangre. Mi presa.



Mi boca tiene un sabor agrio y metálico, pero también dulce. El sabor de la sangre. Su sangre. Y la mía se calienta aún más. Acelero al límite de mis fuerzas.



Mis músculos parecen incansables. Están muy doloridos, pero el olor y el sabor me impiden parar. El olor y sabor de su sangre. Ya casi es mía. Está más cansada que yo. Está herida. Yo la he herido. Ya casi es mía.



Miro hacia arriba y veo una luz redonda y grade. La luna. Y ella me ve a mí. De repente siento miedo. Y atracción. Odio y amo a la luna de una manera grotesa. Pero sigo corriendo. Ella me llama más que la luna ahora mismo. Ella. Mi presa. Ya casi es mía.



Ya la veo. Su olor es más fuerte si cabe. Su sangre me llama con más fuerza. Y mi boca se hace agua. Su sabor se intensifica. Y su olor…su sangre…ese olor impregna todo. Me ciega. No puedo más. Pero sigo. La tengo. Pocos metros. Ya casi. Doy un último acelerón. Salto. Muerdo. Araño. Agarro. Grita. Mía. Y la luna brilla. Y yo aullo. A la luna. A la noche. Al frío. Es mi presa. Su sangre. Y su olor...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Segundo paso en la evolución.

Hoy os traigo otro paso (para mí de gigante) en la ilustración del chupacabras este o lo que sea. Aunque aún le faltan un buen par de cosas, estoy bien contento con el resultado y el descubrimiento de cierta propidedad de capa me ha hecho muy feliz.
Ala, salud y buenos alimentos!