Recuerden: crçitica social y socarronería? no dejen de visitar el universo etílico!
http://cronicasetilicas.tumblr.com/
Esta está plenamente dedicada a unos cuantos mangurrianes.
lunes, 22 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
Diez minutos de descanso y elefantes
Mientras maqueto una revista que me atrae lo mismo que una circuncisión sin anestesia, me tomo diez minutos para descansar de ordenador y mierdas y agarro el lápiz.
No es que sea gran cosa, pero oye, relaja.
Hace tiempo que no dibujaba criaturas elefantásticas y no recordaba lo que me gustan.
No es que sea gran cosa, pero oye, relaja.
Hace tiempo que no dibujaba criaturas elefantásticas y no recordaba lo que me gustan.
viernes, 5 de octubre de 2012
Una baja en la familia...
Así me he quedado damas y caballeros: se me ha jodido el mac. Gráfica, parace ser. A llevarlo a arreglar y vaciar el bolsillo (ese que ya estaba tan vacío ya), así que hasta dentro de un buen tiempo no habrá ni garabatos rápidos, ni Crónicas etílicas ni chimpunflás.
Pero no os desesperéis, volveré cual T-800 persiguiendo a Sarah Connor.
Portaos bien.
jueves, 27 de septiembre de 2012
viernes, 14 de septiembre de 2012
Entretiempo
Las discusiones entre imprentas, clientes y servidores son perfectas para evadirse y hacer un garabato.
martes, 11 de septiembre de 2012
Capitán Ahab
El capitán Ahab, el hombre condenado por culpa de sus demonios interiores. Obsesionado por dar caza a Moby Dick, el gigantesco cachalote blanco que le arrancó una pierna cuando intentaba pescarla.
Es un hombre atormentado por el dolor, dolor que transforma en odio y le hace perseguir una pesadilla que más parece un fantasma.
Ese dolor primario, su incapaz de olvidarlo, lo llevará a un destino catastrófico y mortal. Y eso es lo que nos pasa por no olvidar: nos condenamos a sufrir como bestias por dolores del pasado y no hacemos más que buscar nuestra propia ballena blanca.
(bocetillo rápido de escaqueo)
Es un hombre atormentado por el dolor, dolor que transforma en odio y le hace perseguir una pesadilla que más parece un fantasma.
Ese dolor primario, su incapaz de olvidarlo, lo llevará a un destino catastrófico y mortal. Y eso es lo que nos pasa por no olvidar: nos condenamos a sufrir como bestias por dolores del pasado y no hacemos más que buscar nuestra propia ballena blanca.
(bocetillo rápido de escaqueo)
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Llamadme Ismael
“Llamadme
Ismael. Hace unos años -no importa cuánto tiempo exactamente- con muy
poco o ningún dinero en el bolsillo y sin nada en tierra que me
interesara, creí que podría ir a navegar por ahí y ver la parte acuática
del mundo. Es mi modo de ahuyentar la melancolía y regular la
circulación. Cada vez que me sorprendo con una expresión de tristeza en
la boca que va en aumento; cada vez que me descub
ro
deteniéndome involuntariamente ante las tiendas de ataúdes, y siguiendo
a cualquier funeral con que me encuentro; y especialmente si la
hipocondría me domina de tal modo que hace falta un sólido principio
moral para no salir a la calle y derribar metódicamente los sombreros de
los transeúntes, entonces, comprendo que ha llegado la hora de hacerme a
la mar cuanto antes. Este es mi sustituto para la pistola y la bala.
Con una floritura filosófica, Catón se arroja sobre su espada;
calladamente, yo me subo a un barco. En esto no hay nada sorprendente.
Aun sin saberlo, cualquier hombre que se precie, en alguna otra ocasión,
abrigaría sentimientos muy parecidos a los míos respecto al océano”
Así empieza la gran obra de Herman Melville que me tiene de cabeza: Moby Dick.
He tardado mucho en coger ánimos para leerla, básicamente desde que leí por primera vez "Bone", ya que era su libro favorito y siempre lo llevaba en una mochilita (si no habéis leido "Bone" de Jeff Smith, ya tardáis)....eso y mi admiración por le mar, como más de una vez he dejado clara por aquí.
El caso, al fín me decidí a leerla y me está encantando (aunque a veces se atasca, pero no hay nada que un buen trago de ron no haga caer para dentro).
Estos dos personajes son parte protagonista esencial d ela novela: Ismael (narrador) y Queequeg, el caníbal. No diré nada si alguien no la ha leído y la quiere leer, pero de sobra es conocida la historia, no obstante y por si acaso, nada de spoilers (palabra de moda a más no poder).
Para no variar, son dibujos rápidos entre trabajo y trabajo. El día que me siente a dibujar de verdad se acabará el mundo.
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